Hasta para ejecutar las más simples tareas de nuestro que hacer diario es necesaria la influencia de la electricidad como motor impulsor de los instrumentos de los que nos servimos para realizarlos, desde el simple acto domestico de prender una bombilla en cualquiera de las áreas de nuestros hogares nos amerita hacer uso de una carga eléctrica que debe estar disponible a nuestra demanda a través de las instalaciones eléctricas.

Por ser fundamentales para el servicio de toda la ciudad las instalaciones eléctricas deben proceder de estructurados proyectos eléctricos centrados principalmente en saciar las demandas de los numerosos usuarios y la mejor manera de garantizarlos es iniciar los proyectos con un adecuado diagnóstico para determinar las cantidades de energía eléctrica que deba ser distribuida a cada sector, para que cada uno de ellos tengan la cantidad de energía requerida y siempre considerando el margen de expansión de la ciudad que constantemente se acrecienta, por lo cual los requerimientos lógicamente aumentan, del mismo modo se contemplan y evalúan los mejores componentes para que estos interactúen armónicamente unos con otros, creando la más adecuada sinergia capaz de brindar exponencialmente la corriente eléctrica para todos los usos y diversos fines a los pobladores de Madrid.

Luego, de la más exhaustiva diagnosis realizada, los proyectos eléctricos se basan en la ejecución en pleno, considerando la instalación en las mejores condiciones para que por supuesto arrojen excelentes resultados en almacenamiento, distribución y dispensación del servicio eléctrico a todas las comunidades que conforman la ciudad.

El último paso es la evaluación y seguimiento de los proyectos eléctricos, etapa fundamental para cerciorarse del adecuado funcionamiento de todo el sistema, teniendo como método para ejecutar la evaluación el grado de satisfacción de los usuarios conjuntamente con la calidad de energía que llega a cada sector.