La terapia cognitivo conductual tiene que ver mucho con las experiencias a lo largo de la vida y en como  se interpretan de una manera u otra estos acontecimientos, conocida también como terapia conductual se consultó con una psicoterapeuta y ella da cuenta de alguna de las situaciones por las cuales algunas personas pueden llegar a necesitar este tipo de ayuda.

Como comentamos en el párrafo anterior hay que tener en cuenta que se tiene la creencia de que somos lo que hayamos vivido y aunque con nuestros padres, abuelos o antepasados tenemos una relación que va arraigada en nuestro código genético, en definitiva lo que se aprende en el hogar o en el entorno social es lo que para bien o para mal nos hará cambiar de conducta respecto a alguna situación a lo largo de las etapas de crecimiento durante la vida.

Una mala experiencia o un acontecimiento inesperado pueden hacer que la conducta y modo de afrontarlo derive en un fobia, miedo o frustración a algo; y es allí en donde la terapia cognitivo conductual puede resultar beneficiosa, siendo mas explícitos planteemos el caso de una persona que fue picada cuando era niño por una araña y desarrolla una fobia por este tipo de animales; pues bien, en la terapia cognitivo conductual el paciente aprende una serie de técnicas que en cada caso puede ser diferente, mediante este aprendizaje se establecen objetivos por los cuales de forma progresiva en este caso del paciente puede perder el miedo a estar cerca de una araña o incluso tocarla.

Cuando la situación es por el estrés, un desorden de alimentación o una depresión mucha gente lo puede catalogar como que la persona en cuestión esta enferma, loca o ha tenido mala suerte en la vida y realmente es que algo vivido en algún momento influyo de manera directa en sus emociones, otra psicoterapeuta opina que este tipo de terapias si bien tiene que ver con la modificación de la conducta también esta ligada de manera directa a como el individuo interpreta las situaciones vividas.